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martes, 21 de julio de 2009

Las bajas pasiones de una dama.

Hace relativamente poco, leí un comentario de Jimeneydas de El Rincón del Amansalocos, en el que mencionaba lo apasionada que resultaba la Srita. Emily Brontë cuando escribió "Cumbres Borrascosas", al parecer era de familia, porque Charlotte no se quedó atrás.


"Jane Eyre" no nos planteó una relación amorosa tan enfermiza como la de "Cumbres", pero en definitiva, tanto los personajes como sus situaciones eran extraordinarias y desde luego, el enamoramiento resulta de lo más apetecible ¿no les parece?

Lo leí también en mi adolescencia, bueno, no hace mucho... jajajaja... como a los veinte, ya había tenido en mis manos "Cumbres" y desde luego Austen ya formaba parte de mi santuario literario. Es más, si no me equivoco, lo leí en la misma semana en la que recibí mi primer anillo de compromiso. No crean que he recibido varios en mi vida, de hecho fué el que me dió mi Heathcliff, lo que sucede es que el primero que me dió me lo robaron (¡¡¡Muchas gracias!!!) y recibí el segundo hasta que me casé y pudimos juntar un ahorro para comprármelo (¡Oh si! Digamos que el 30% de mi anillo lo pagué yo, jajaja. Ustedes no se dejen ¿ok, niñas?).

Bueno, como imaginarán, en aquellos días andaba flotando en las nubes de la emoción, traía el enamoramiento a su máxima expresión y casi que derramaba miel por donde andaba. Así que leer ésta novela fué enriquecedor para mis niveles de endorfinas, sí cómo de que no.

La parte de la infancia de Jane, me sacó cualquier cantidad de lágrimas y entripados, pero una vez que se independiza y llega a Thornfield Hall, me sacó cualquier cantidad de suspiros, me tronaba los dedos, me sudaban las manos y bueno, las mariposas en el estómago anbadan vueltas locas. No cabe duda que los libros intensifican los momentos en la vida de uno. Para mí, "Jane Eyre" fué un catalizador y estoy tan agradecida de haberlo conocido en ése momento, supongo que mi Heathcliff también, jeje.

Ahora bien, la adaptación que más me ha gustado fué una que hiciera nuevamente mi apreciado Franco Zeffirelli en 1996, éste hombre me pone grave en el cine. Destacable la hoy conocida como Sookie de True Blood, Anna Paquin como la pequeña Jane, se lució la niña. Desde luego, Charlotte Gainsbourg y William Hurt, lograron una química hermosísima y las interpretaciones me parecieron excelentes. Ví la que sacaron en el 2006, una miniserie de la BBC, pero ya no me satisfizo de igual manera, la actriz me ponía verde,pero no dudo que algunos les hubiera gustado.




Otra vez, les dejo el link, un vídeo que me encontré, ya que el trailer no me apareció en ningún lado, algunas imágenes y parte de mi vida, espero que les guste y que disfruten tanto como yo ésta obra. Mis disculpas por no colgar entradas con frecuencia, pero ahora que regresado a las filas de los asalariados me veo muy corta de tiempo.


Un beso y salu2 suspiradores.

jueves, 25 de junio de 2009

Para dramas...Shakespeare. ¿O no?




Normalmente me considero una fan de William Shakespeare, pero para ser totalmente honesta, creo que conforme pasan los años, suelo aguantar menos la tragedia. Seguramente la suceptibilidad la debo traer a flor de piel y por eso no aguanto nada, pero en fin.


¿Recuerdan que les platiqué en otra entrada de cuando conocí a "Romeo y Julieta" en la sala de mi tía? Bueno, pués también ahí me fueron presentados "Hamlet", "Otelo", "El Rey Lear" y "Tito Andrónico" (¡Vaya, pura gente animada! Todos muy felices). Como se darán cuenta, se trataba de un volumen de sus tragedias, por lo que cada vez que abría y cerraba ése libro con semejantes historias, requería de una cajita de pañuelos desechables.



Hoy, le toca al drama y escogí "Hamlet", por varias razones, principalmente porque es una de las obras que evoca los sentimientos más oscuros que un ser humano puede generar y experimentar, no dudo que haya otras que también lo hagan, pero para mí, ésta es la que me representa mejor el género. Creo que es un ícono entre los libros de drama.

Desde luego, después de leer "Romeo y Julieta", le dediqué mi atención a las demás obras que venían en el libro, todas ellas fueron terribles (en el buen sentido), de lo más crueles y devastadoras. "Hamlet" no se quedó atrás, no sólo hay asesinatos, intriga, celos, locura, violencia, incesto... ¿No les digo? ¡Sólo cosas lindas encontrarán acá! Además es una obra que no sólo cautivó a adultos, también los pequeños han tenido su dosis amarga de éste relato.



Tenía como quince años cuando terminé de leerlo, fué la última que leí de Shakespeare y para mí, fué "cerrar con broche de oro", me gustó tanto que la volví a leer en seguida. Es que el final es tan, tan, taaaan grave, tan fuerte, que simplemente no me creía que hubiera acabado de ésa manera. Y lo releí con la firme convicción de que algo me habría perdido o que tal vez, jejeje, releyendo cambiaría el fin de la historia. (Una que es terca, ustedes me disculparán).




En fin, para adaptaciones al cine, hay tantas y pocas he tenido el gusto de ver. Por un milagro, logré ver la adaptación de 1948 con un Laurence Olivier que no me convenció del todo, pero en términos generales, bien. Bueno, versiones de teatro ví una y me gustó a secas, no es una de mis mejores experiencias en teatro, pero me gustó. La de Disney, que básicamente desmembró ésta obra con "El Rey León", pero bueno "Hakuna Matata" estuvo bien. Hubo otra adaptación, la cual era protagonizada por Ethan Hawke, la verdad, la verdad... mejor no la ví. Me dió pánico, no es que crea que éste actor es malo, pero de ninguna manera lo podría ver como Hamlet y menos en una época actual, en Nueva York.



La adaptación que trajera Kenneth Branagh en 1996, fué maravillosa, también admiro el trabajo de Kate Winslet y como Ofelia, se lució. En general, tiene tremendo repartazo. La película es genial y eso que no he visto la versión larga de cuatro horas. Pero para no variar, mi querido Franco Zefferelli, nos llevó a la Dinamarca de aquellas épocas de la mano de un Mel Gibson, como Hamlet, que yo no conocía actuando como Dios manda; con una Ofelia fantástica que hizo Helena Bonham Carter y la reina Gertrudis caracterizada por la increíble Glenn Close, disculpen que sólo mencione a éstos tres, pero es que fueron quienes más me impactaron con sus interpretaciones.



Sé que seguramente, ustedes tendrán alguna versión preferida diferente a la mía, así que chicos y chicas, los invito a que compartan sus comentarios.







Les mando un abrazo y salu2 lacrimosos.

domingo, 12 de abril de 2009

La más excelente y lamentable tragedia...


Uno de los libros más adaptados, además de ser un clásico, es también parte importante de la vida de cualquier ser humano, lo haya leído o no. Lo que sucede es que no todos han tenido entre sus manos el ejemplar, sin embargo todos, repito, todos conocemos la historia de Romeo y Julieta del maestro William Shakespeare.


Cada vez que leemos, escuchamos o decimos algo respecto a ésta obra, automáticamente la relacionamos con el primer amor, con la pérdida del amor, con las maripositas en el estómago. Es un clásico y lo mejor de todo es que continúa vigente. No tengo la mínima idea de cuántas adaptaciones se han realizado y como es una obra de teatro, facilita muchísimo llevarla a cualquier tipo de muestra, llámese televisión, teatro, ballet o cine, en cualquiera de sus géneros.

Yo tenía catorce años cuando me encontré a Romeo y Julieta en la sala de una tía, mi mamá me había hablado de la película que tanto le había gustado cuando era jovencita y desde luego que no perdí tiempo, había que documentarse. Obviamente no me tocó ver la película de Franco Zeffirelli en cine, así que cuando terminé de leerla le pedí a mi papá que la rentara, pero sucedió algo similar que con "El Nombre de la Rosa", había un desnudo y no me dejaban verla aún, así que cuando al fin la pasaron en la televisión ya habían corrido un par de años más. Por supuesto que "la escena del terror" la cortaron y estaba doblada, pero no me importó.


Suspiré y suspiré toda la bendita película, quería ser Olivia Hussey (una criatura preciosa que era sin dudas Julieta encarnada) y añoraba que un Romeo como Leonard Whiting (uno de los rostros más hermosos que he tenido el placer de ver) me cortejara en la ventana de mi cuarto (que carecía de balcón). La película fué perfecta, el vestuario, las coreografías, la fotografía era una belleza, los escenarios, todo, se cuidó hasta el último detalle y lo aprecié muchísimo. Es que hasta el tema, la canción es preciosa. Y así pasé otros casi cinco años más, recordando una versión impecable de uno de mis relatos favoritos... hasta que Baz Luhrmann tuviera la puntada de hacer su versión.


No puedo decir que la película Romeo + Julieta sea buena pero tampoco del todo mala, me gustó el formato, la edición y la actuación de John Leguizamo como Tibaldo así como el excéntrico Mercucio que interpretó Harold Perrineaud, pero la consideré un sacrilegio. Visualmente interesante, pero nada más. Como tampoco fuí fan de Leonardo DiCaprio, obviamente no surtió ningún efecto sobre mí ése Romeo. No me hizo feliz escuchar los diálogo originales diciéndolos de maneras tan vulgares en algunas escenas, tengo la impresión de que se intentó llegar al público adolescente dándole ésa intención a las frases, pero no estoy segura de que haya surtido efecto. La única conección que noté, sobre todo en el cine, fué la de las chicas con Leo.

Déjenme hacer un paréntesis acá, lo que sucede es que parte de la película de Lhurmann, fué filmada en la ciudad en la que vivía, me tocó de hecho ver algunas escenas en vivo y a todo color, de alguna manera se podría decir que tuve una participación (y no crean que fué a propósito, fué el peor de mis ridículos documentados en la historia y que otro día les contaré). Desde luego, cuando se estrenó, mi hermano y yo fuimos a verla, curiosamente nos tocó una fila en la sala en la que habían sólo muchachos y el resto, pura niña pegando de gritos cada vez que salía DiCaprio en pantalla ¡háganme el cochino favor!

En fin, tuve las dos versiones en mi haber, ambas las valoro por sus aciertos, sin embargo tengo una preferencia por la de Franco Zeffirelli. A pesar de ver nuestro mexicanísimo y hermosísimo Palacio de Chapultepec como la casa de los Capuleto, nuestra Ciudad de México como Verona y el puerto de Veracruz como Verona Beach, a pesar de todo eso... me quedo con la versión de 1968 ¿y ustedes?

Salu2.