Muchos ya han de saber, que una de mis escritoras favoritas de todos los tiempos es Jane Austen. Para haber escrito con tanta destreza las historias románticas por excelencia de la literatura universal, parece casi imposible que hubiera muerto soltera. Después de haber leído Orgullo y Prejuicio, tenía que conseguir otra de sus creaciones y así dí con Sensatez y Sentimientos. No saben cómo me costó terminarlo, pero yo me tuve la culpa, estaba endiosada con Darcy y desde luego que esperaba encontrármelo en todas las novelas de Austen. Obvio, no ocurrió, pero conocí a Edward Ferrars, al Coronel Brandon y a (el último que le permití romperme el corazón) John Willoughby. En fin, no estoy segura de cuándo fué la primera vez que leí éste libro, ya que lo he repasado varias veces y aunque no es mi favorita, le tengo un aprecio especial.
Como se lee en el título, es una buena lección. Ángeles Mastretta escribió en "Mujeres de ojos grandes": "La tía Juana se enamoró como siempre...como una burra". Se entiende que lo hizo sin pensar, por puro instinto, digámoslo así, se dejó llevar por la emoción. Así se enamora la pequeña Marianne Dashwood, con diecisiete añitos, del arrebatador Willoughby, se apasiona y enloquece de amor por él.
Por el otro lado tenemos a Elinor, un poco mayor que su hermana por dos años, quien no sólo se reprime los sentimientos hacia Edward Ferrars, es tímida e introvertida, jamás se permite expresar abiertamente, ni siquiera con Marianne quien se podría decir es su única confidente, el amor que le profesa a Ferrars. Ésta chica vive, desifrando la manera de evitar a toda costa ir más allá de su zona de confort, no quiere ser lastimada y por lo mismo, no se entrega a el amor.Tal cual, tenemos en la misma novela ¡qué digo, en la misma familia! a los dos extremos. Y podemos aprender de su historia, que ambos no llevan a un final feliz. Las hermanas Dashwood (quitando a Margaret, que poco se sabe de ella) son tan contrarias, que hasta sus descenlaces distan mucho de sus principios en cuanto a el amor, afortunadamente ambas logran ser felices y casi se le podría agregar la frase "...y vivieron felices para siempre".
Al cine y a la televisión han llegado montones de adaptaciones, la que seguramente la mayoría ha visto, es la que hiciera en 1995 Ang Lee, para mi gusto bien lograda, aunque las edades de los actores eran bastante más maduritas que las que plantea el libro. Quiero suponer que se debe a que en nuestros tiempos, la única manera de asimilar lo maduras que estaban para la sociedad de aquella época, como para continuar solteras. Sólo lo supongo, creo que el resultado fué muy bueno de cualquier manera.



Al margen de las excelentes actuaciones, quiero resaltar la de Hugh Laurie, es como ver los principios de lo que terminaría siendo Dr. House, buenísimo.
No he podido ver completa la versión que sacó el año pasado la BBC, pero lo que he visto, es una adaptación mucho más cercana, bien actuada, la química entre los actores que hacen de Elinor y Edward es preciosa. Ya tendré oportunidad de deleitarme con ésta serie completa.

Mientras, les dejo algunas imágenes, el link del libro y unos vídeos. Y ni crean que se me olvida, muchos cariños, besos y salu2 amorosos.