Hola a todos. Esta entrada se la dedico a nuestra buena amiga Pabela, de La Cinerata. Hace unos momentos me hizo favor de pasarme el dato de un documental que voy a disfrutar como enana, porque es acerca de la danza, en este caso, contemporánea.
Nos vamos a Alemania, donde un señor Ernst T.A. Hoffman escribió un cuento dentro de un cuento. Lo centra bajo el árbol de navidad centellando en la sala, cerca del hogar. Aquí sabremos de una batalla campal entre ratones y un muñeco con fauces tan fuertes, que revientan nueces de un movimiento. Nos adentran a un reino de mazapán y los dulces, de hadas y princesas malditas. Es otro clásico de Navidad.
Para mí, primero fue la música. Mi papá era amante de la música clásica y recuerdo perfectamente el momento en que escuché por primera vez a Tchaichovsky, fue el primer ballet que pude reconocer por cada pieza. Después, vi Fantasía de Disney. Pero cuando verdaderamente aprecié todo, el cuento, la música y la danza, la hermosísima danza, fue con Mikhail Baryshnikov dando piruetas y saltos con esas maravillosas piernas que no es otra cosa, más que perfección. El cuento llegó a mí cuando tenía como catorce años y juraba que bien podía ser Marie o Clara (como en la caricatura). Cascanueces debía ser Baryshnikov y no aceptaba imitaciones, jajaja.
Adaptaciones van y vienen, en todas las versiones que podamos imaginar. Hoy recordé una, del cuento "La Nuez Dura", que está dentro de "El Cascanueces y El Rey de Los Ratones". ¿Recuerdan Penélope de Mark Palansky? Bueno, ésa es la historia de la princesa maldita por la reina de los ratones, justo así. Bueno quizás algo revuelta con "La Bella y La Bestia".
Les recomiendo todo, de verdad, todo. Porque un cuento de este tipo es imperdible en la época navideña, porque es un clásico, porque siempre deja un dulce sabor en la boca y porque creo que es bellísimo.
Un beso y abrazos a todos. Salu2.
