Mostrando entradas con la etiqueta Jean-Jacques Annaud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean-Jacques Annaud. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de mayo de 2009

Concubinato en primera y tercera persona.

Un día, cuando tenía dieciocho años, me encontré a un tío al cual veía rara vez, ya que no vivíamos en la misma ciudad. Me encontró en una tienda, dándole mil vueltas a los estantes de la sección de libros, enamorándolos, a ver cuál se iba conmigo a casa esa tarde.

Seguramente me debió notar indecisa, así que se me acercó y me preguntó: "Ale ¿te gusta leer?" Yo le contesté que sí. "Te voy a regalar unos libros que te van a gustar". Se dió la vuelta y comenzó a buscar, tomó los títulos al encontrarlos, fué a pagarlos y regresó a donde yo continuaba "enamorando" libros. "Ten... pero los lees, ok?" Yo contesté que sí y recibí un beso de despedida de mi tío junto con los dos ejemplares, ambos con tapas negras y fotografías en blanco y negro... Así fué como conocí a Marguerite Duras.

"El Amante" resultó ser el libro que más sonrojos me hubiera sacado en aquella época, fué el primero que leyera acerca del despertar de la figura sensual y sexual de una adolescente, casi una niña, así como yo me sentía.

El segundo libro titulado
"El Amante de la China del Norte" es la misma historia, pero narrada en tercera persona. No es más que una pequeña autobiografía, al menos un fragmento de la vida de la autora.

Trata de la sensualidad, del amor, de los prejuicios, del desamor, de los celos, de la ilusión, de la gratitud, del deseo. Trata de todos esos pequeños detalles que trae consigo, el primer amor. Como podrán imaginarse, el mundo se abrió para mí. Me escandalicé como una mojigata, lo confieso. No podía darme el permiso de pensar que algún día, me tomaría semejantes libertades. Pero los años pasan finalmente y lo que algunos descubren a los quince, otros lo descubrimos bastante tiempo después.


La película que fué dirigida por Jean-Jacques Annaud (¿Les suena El Nombre de la Rosa?), la ví un par de años después de leer los libros, mi madre merodeando desde luego, supongo que con el título pensaría que podía estar medio intensa para su hijita (una garañona de veinte años, gracias). Y la verdad, es que sí fué intensa, fué una nueva experiencia, la imaginación al leer un libro probablemente no tenga límites, pero cuando se logra que un sentimiento traspase una pantalla y el espectador se abrume ante ella, es maravilloso.
Cada imagen es deliciosa, despierta emociones, la música es hermosísima y tiene una ambientación que no sólo se puede ver, también se percibe con el resto de los sentidos. Me quedó claro, que es una película sensual, en su totalidad.
El aprecio que le tengo a éstas obras, desde luego tiene que ver con mi maduración física natural , pero también con mi maduración en cuanto a la apreciación de las artes. Fué la primera vez que experimenté lo que se podía lograr con el correcto uso de las palabras, lo que se podía generar con los pequeños detalles visuales, cómo la música podía adentrarte a un mundo que no conoces y miles de cosas que no seguiré escribiendo, porque comienzo a sonar como demente.
En fin, los libros se los dejo en los links para quienes les interese leerlos y espero que tengan mejor suerte que yo consiguiendo la película. Les dejo el trailer en inglés, nuevamente no encuentro nada subtitulado, ni en español, lo siento.




Tengo la impresión de que ésta entrada ha sido la más personal que he escrito, disculpen si les toca leer alguna burrada por favor. Les dejo un abrazo y como siempre mis salu2.

miércoles, 1 de abril de 2009

La fantasía de un lector...¡¡¡Yo quiero esa bibliotecaaa!!


Yo fuí víctima del pudor de mi pobre madre, que no sabía cómo explicarle a su hija de 12 años que la escena de un novicio teniendo relaciones sexuales con una muchacha no era lo ideal. Y que no debía seguir el ejemplo, por lo que... me tapó los ojos, aunque pude fisgonear. Ese es uno de los vagos recuerdos que tengo de cuando fuí a ver la película "El nombre de la rosa".

Muuuuuchos años más tarde, leí la novela y me encantó, salvo uno que otro pasaje, en la que se describe a pie juntillas una puerta o la entrada a un lugar. Desde luego la narrativa de Eco es maravillosa, pero yo tenía una urgencia mayor por conocer la dichosa biblioteca que enterarme de los detalles en la madera tallada en los portones.

Umberto Eco se apuntó un diez con ésta historia, está llena de intriga, misterio, razonamientos interesantísimos y hasta un toquecito de romance (bueno, no precisamente romance, lo que se dice romance). Pero cuenta con un elemento, que nada más de recordarlo, se me pone la piel de gallina y mis fantasías se desenfrenan... una biblioteca inmensa, un laberinto lleno de libros, con toda clase de información, de todas las épocas, de todo el mundo... El faro de Alejandría y la biblioteca de El nombre de la rosa, son mis sueños guajiros, como para enloquecer ¿no?


En 1986 Jean-Jacques Annaud dirigió la adaptación de la novela y logró una excelente película. Sean Connery como el brillante franciscano Guillermo de Baskerville y Christian Slater como su discípulo Adso de Melk, quien es el narrador en la novela y la voz en off de la película.

No he escuchado hasta el día de hoy ninguna mala crítica de la película y Dios me guarde de escuchar alguna del libro, porque creo que ahí sí se me bota, jajaja.

De verdad, muy recomendables las dos obras. Alguna vez leí en alguna parte que habían detalles en la historia que no eran congruentes o algo así, lo importante es que el Sr. Eco publicó "Las Apostillas a el Nombre de la Rosa", que también les dejo aquí el link en donde las pueden leer de Libros Gratis Web para que se apoyen en ellas, muy interesantes igualmente.
No tengo idea de cómo colgar vídeos acá, pero en éste título lo amerita y no creo que esté de más darles una provadita de las películas cada vez que se pueda. En todo caso.... ¡Disfruten un pedacito aquí! Me hubiera encantado ponerlo en el idioma original con subtítulos, pero no se pudo... Sean Connery pierde mucho siendo doblado.
Salu2.