Mostrando entradas con la etiqueta El Código da Vinci. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Código da Vinci. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de marzo de 2009

Decodificando el Santo Grial




¡Alce la mano quien no ha leído El Código DaVinci! ... ¿Quién no vió la película? En realidad, pocos.

Vaya escandalito que generó el escritor Dan Brown, todo aquel que supo del libro y su contenido, se sintió observado por la mismísima Santa Inquisición y mientras se leían los capítulos en algún rinconcito escondido, temblaban por dentro con la culpa.

No voy a hablarles de religión ni de preferencias dogmáticas, pero si el tema es El Código Da Vinci, eventualmente caeremos en el tema religioso, ¿no es así?

Bueno, para hacer las cosas con la mayor delicadeza y no herir suceptibilidades, ahí les va mi historia.

Leí el libro y la sensación que me dejó fué que había descubierto el hilo negro y el agua tibia. Era un sentimiento rarísimo, que me hacía pensar que Brown me había revelado los secretos del universo, "la verdad" y que debía hacer lo necesario para protegerla de cualquier ataque que pudiera sufrir por salir a la luz. (No cabe duda, no me canso de ponerme en evidencia, seguramente dudarán de mi estabilidad mental después ésto).

Cuando investigué un poco más, me dí cuenta de varios errores y omisiones. Obviamente es una soberana barbaridad pensar que la estructura del catolisismo se iría abajo, por causa de las suposiciones de un artista a quien vinculan con el Priorato de Sión, como lo fué Leonardo Da Vinci. Entonces me sentí como una verdadera incauta.

El libro está escrito de manera ágil, tiene una trama entretenida, llena de intriga, con la ventaja de presentar un viaje express por lugares históricos en el mundo, comenzando con El Louvre. Cuenta con un formato muy adecuado para hacerle una película, es mas, pedía a gritos una película.

Ron Howard se encargó de llevar al cine la adaptación de la novela, contrato a Forrest Gump (lo siento, Tom Hanks para mí jamás será Robert Langdon), a Ámelie (tampoco veo a Audrey Tatou como Sophie), Enzo (a Jean Reno, sí lo ubico perfectamente como Faché, es más casi apostaría que en él se inspiró Dan Brown), entre otros. Armó una campaña publicitaria que hizo revuelo y cuando por fin, llegó a las salas de cine vimos....¡eso! Es justo decir, que la adaptación fué muy respetusa, casi exacta. Precisamente fué eso lo que me preocupó más, porque jamás pensé que fuera tan malo (el libro).


No me gustó... Las actuaciones fueron entre regulares y malas, quizás los flashbacks fueron de las cosas rescatables, al música también, pero nada extraordinaria ¿alguien la recuerda?. Pero lo único, que en verdad me gustó, fué Silas, el albino vengador y justiciero del Opus Dei, lleno de remodimientos y atormentado, interpretado por Paul Bettany. Ese hombre me dejó sorprendida, excelente personificación.

Viene al cine la primera novela de Dan Brown, Ángeles y Demonios, la cual es mi favorita. Ruego porque la propuesta de Ron Howard sea mejor, claro que ahora le tengo un nivel más alto de respeto a raíz de Frost/Nixon, ojalá que no nos decepcione.


Compartan sus comentarios chicos. Salu2.